Hoy 9 de agosto se celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), mediante la resolución 49/214, el 23 de diciembre de 1994.
En este contexto, la fecha marca la conmemoración que celebró el Grupo de Trabajo sobre las múltiples poblaciones de pueblos originarios en el año 1982. Así mismo, es una ocasión para reflexionar sobre la relevancia histórica de los pueblos originarios y sus contribuciones para el fortalecimiento del proceso de integración y el respeto cultural.
Ante este acontecimiento, se recuerda que la violación de los derechos de los pueblos indígenas ha pasado a ser un problema persistente a través de la historia. De este modo, es justo recordar cada 9 de agosto que los pueblos originarios tienen derecho a tomar sus propias decisiones y llevarlas a cabo de manera significativa y culturalmente apropiada para ellos.
En este contexto actual, la juventud indígena está aprovechando la tecnología de vanguardia y están desarrollando nuevas habilidades para ofrecer soluciones y contribuir a un futuro más sostenible y pacífico.
En este marco, de acuerdo a las decisiones que se tomen en la actualidad, se precisará de su participación en los esfuerzos globales hacia la mitigación del cambio climático, la consolidación de la paz y la cooperación digital.
No obstante, en este Día Internacional de los Pueblos Indígenas 2023, que lleva el título de “juventud indígena, agente de cambio hacia la autodeterminación”, reivindica la posición que deben ocupar los jóvenes originarios en la toma de decisiones, la búsqueda de la justicia para sus pueblos y la creación de una conexión intergeneracional que mantenga viva su cultura, sus tradiciones y sus contribuciones.
Existen alrededor de 476 millones de Indígenas viviendo a lo largo de 90 países. Representan poco más del 5% de la población mundial y, sin embargo, se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables representando el 15% de los más pobres.
Los pueblos indígenas han heredado y practican culturas y formas únicas de relacionarse con la gente y el medio ambiente. Retienen, además, rasgos sociales, culturales, económicos y políticos que son distintos de los predominantes en las sociedades en las que viven.



