Con alto acatamiento se cumplió ayer la primera jornada de la medida de fuerza dispuesta por la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP), a la que adhirieron Docentes Autoconvocados/as de Jujuy, la Corriente Sindical Marina Vilte, entre otros gremios disconformes con la oferta de un incremento del 19% que hizo el gobierno de Gerardo Morales.
Las organizaciones gremiales y afiliados confluyeron en una gran movilización hacia plaza Belgrano, en la mañana de ayer, para expresar su malestar por los sueldos «de miseria» que paga el gobierno jujeño. También se movilizaron la Asociación de Profesionales Universitarios (APUAP), la CTA- ATE Verde y Blanca, la Asociación Judicial de la Provincia de Jujuy y el Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEOM).
Cerca de 3000 trabajadores marcharon repudiando el 19% del incremento salarial impuesto por el gobierno de Jujuy, a pagarse en tres tramos, considerado absolutamente insuficientes. Más aún cuando otras provincias vecinas triplicaron ese porcentaje, como el caso de Salta, con un aumento del 45% hasta septiembre y Tucumán, donde el porcentaje llega al 60%.
Mientras se realizaba la marcha, el gobernador Morales y la ministra de Educación Teresa Bovi inauguraban simbólicamente el ciclo lectivo 2022 en la Escuela N° 31 “General Manuel Eduardo Arias”, en Huacalera. Fue un acto con poco público, ya que solo estuvieron la directora y la secretaria del establecimiento junto a un grupo de alumnos que fueron obligados a asistir, aseguró la docente Mariana de la Riestra, de la Corriente Sindical Marina Vilte.
El gobernador eludió referirse a la medida de fuerza en su discurso y habló de otros temas. “Estamos poniendo en marcha una gran transformación educativa a partir de obras de infraestructura con la construcción de 258 nuevas escuelas, los componentes de formación docente y 2.000 kilómetros de conectividad”, sostuvo. Indicó que actualmente “hay 70 escuelas en obra” y dijo que esperan «hasta fin de año tener en construcción más de 100 escuelas”.
El gobernador también instó al equipo directivo y docente de la Escuela de Huacalera a que “sigan trabajando con el empeño y la vocación como cada docente en cada rincón de la provincia”.
“Necesitamos una recomposición salarial en serio», retrucó Silvia Vélez, secretaria general de ADEP. «Los docentes somos la punta de lanza de esta lucha de los trabajadores en la calle. El acatamiento al paro fue superior al esperado, a no bajar los brazos, hay que buscar la unidad con los otros gremios», aseguró al hablar en la movilización.
Vélez dijo sentirse «orgullosa de representar al gremio educativo». «Le hemos perdido miedo al presentismo y luchamos por nuestros derechos» aseguró antes de llamar a «recordar las palabras de nuestra referente Marina Vilte”.
Los docentes llevan la bandera de la dirigente gremial Marina Vilte, quien fuera secretaria general de ADEP, además de cofundadora de CTERA, llevando adelante una destacada lucha gremial desde la década del 50, que mantuvo aún frente a la última dictadura militar, cuando fue secuestrada y desaparecida por el terrorismo estatal.
Ausencias en las aulas
El acatamiento a la huelga fue alto, y promedió el 85%, según cálculos de la docencia. En La Quiaca fue del 85%, en Tilcara se informó que la adhesión fue del 90% igual que en Ledesmal Mientras que en la capital jujeña el ausentismo alcanzó al 70% en ambos turnos.
Durante la marcha, como ya es costumbre en Jujuy, se presentó la Policía de la Provincia para entregar el acta de infracción contravencional por ocupación de espacios públicos. En cada protesta social, el gobierno provincial multa a las personas que se manifiestan como medida disciplinadora.
El bajo porcentaje de aumento ofrecido por el gobierno, y el hecho de que desde mediados de febrero no se hayan vuelto a sentar en las paritarias, provoca el repudio de los trabajadores estatales de la provincia. En el caso de la docencia, el acatamiento al paro fue alto a pesar de que el gobierno había advertido que quienes adhieran a la protesta perderán el presentismo.



