La flor hermosa que crece en la Puna y Quebrada, entre coplas y sonidos andinos nos regala la música de sus ancestras llevándola por todo el país. Ella es Paola Palacios, más conocida como Añawita, quién dialogó con Jujuy Primicias, sobre sus orígenes, su presente, y el compromiso social que imprime como artista sobre los escenarios.
De profesion Psicologa nos cuenta que sueña con poder vivir de la música, algo que parece tarea difícil, en un ambiente dominado por la desigualdad de género y el poco apoyo del estado a los representantes de la cultura jujeña.
¿Por que Añawita? ¿Cómo fueron tus comienzos?
«Significa la flor hermosa, me bautizaron así cuando era niña en Abra Pampa que es el lugar donde nací. Empecé a cantar de muy pequeña, con alguna coplas infantiles, luego siguiendo folclore nacional y andino. La música es una herencia familiar, varios miembros de mi familia lo hacen, y yo lo aprendi asi, desde un lugar cotidiano. También las manifestaciones culturales del pueblo como la corpachada, la señalada, ahí sobre todo la gente mayor que cantaba uno iba aprendiendo y festivales de la Quebrada».
«Mi mama cuenta que cuando yo tenía 3 años estábamos en un festival infantil en Abra Pampa, y mi papá me había enseñado algunas coplas, entonces yo les dije que quería subir al escenario. Y lo hice con una vestimenta improvisada, desde ahí empecé este camino. De más grande participé del grupo Cacharpaya, y cuando estaba estudiando en Tucuman estuve en un grupo de anateras y paralelamente empezaba mi recorrido como solista».
¿Crees que se valora más nuestra cultura fuera de la provincia?
«A mi me sirvio mucho valorar la cultura jujeña, mis raíces por ejemplo el tema de la copla la había dejado de hacer unos años y volví a retomar. El folclore jujeño y andino es muy difundido en Tucuman, hay muchas comunidades de Jujuy, Bolivia, Perú con quien compartíamos la música».
«Cuando regrese a Jujuy a fines de 2016 decido dedicarle mucho más tiempo a la música, capitalizando lo que había venido aprendiendo. Y eso de a poco se fue materializando en lo que hoy por ejemplo es el disco, buscar espacios donde tocar, y también en ese camino fui acercándome a causas sociales donde me sentí interpelada sumandome desde el arte».
¿El compromiso social y la música pueden ir de la mano?
«Es muy complejo porque muchas veces posicionarse desde algo político incluso partidario desde alguna cuestión de género o derechos humanos genera rechazo en sectores de la población, pero la sociedad se va abriendo de a poquito a nuevas formas de ver el mundo, incluso desde formas más respetuosas de habitar, y me parece que la música va llegando a lugares que un principio no se abrieron para ciertos mensajes. Me paso con la canción «verde», que está en el disco, es un gato que habla de la legalización, y sin embargo tuvo mucha repercusión, fue recepcionado en lugares del interior que pensé no tendrían esa apertura».
Creo que es un proceso que se puede dar, es importante que también nos animemos a tomar posturas, Porque cantar nos anima, nos divierte pero se pueden decir muchas cosas desde el micrófono, es hasta una responsabilidad ese compromiso social
¿Como se pensó el disco?
«Este disco que se llama «mis ancestras cantan» tiene una raíz fuertemente andina que es la música con la que yo me críe en Abra Pampa, porque estábamos tan cerquita de la frontera que era escuchar musica de Jujuy, de Bolivia y amalgamar en esa mixtura. Tiene trece tracks, incluyen distintos ritmos, bailecitos, cuecas, salay entre otros la idea era buscar canciones del repertorio que estaban perdidas, y apostar a nuevos compositores. compositoras, así que desde ahí lo pensamos».
¿Cómo está la situación del cupo de mujeres en los escenarios?
«Lamentablemente falta, hay festivales que se tuvo que hacer algún tipo de denuncia en el INAMU para que se modifique la cartelera, Hay muchos eventos organizados por el estado que aún siguen sin considerar el cupo, entonces como sociedad nos falta tomar conciencia sobre el derecho de las trabajadoras de la música, ojala no solo con un 30% sino más adelante pueda ser un 50% porque hay muchos proyectos que existen, y es importante como sociedad apoyemos eso».
¿Cómo surgió la postulación a los Gardel?
«El que me sugirió lo de la postulación fue Federico Gamba, y la verdad que no lo había pensado que mi disco podía postularse,pero cuando me sugirió me anime. Es un desafío en este camino que mi música llega a oídos de un jurado muy reconocido e intentar que el disco siga viajando y llegue a más personas. Y más allá de las buenas expectativas, estoy muy contenta de haberme animado».



