El salario que piden los argentinos que buscan trabajo aumentó un 3,3% en febrero, superando la barrera de $1.755.866 mensuales, según el último relevamiento de Bumeran.
Este aumento se ubicó 0,43 puntos porcentuales por encima de la inflación mensual, que fue de 2,9%, lo que implicó una leve recuperación del poder de negociación de quienes buscan trabajo.
El informe detalló diferencias significativas en función del nivel de experiencia de los puestos. Los supervisores y jefes pidieron $2.584.462 mensuales, mientras que los semi senior y senior solicitaron $1.751.637 y los junior $1.307.752. Estos valores evidenciaron una estructura salarial escalonada, donde la experiencia continuó siendo un factor determinante en las pretensiones.
Entre los rubros con mayores salarios pretendidos se destacaron el de planeamiento económico financiero, donde los salarios para niveles de supervisor/jefe rodean los $4.750.000, y la ingeniería metalúrgica, con salarios de $3.250.000 para semi senior y senior. En contraste, los sectores con menores ingresos solicitados fueron el de Mantenimiento y limpieza con salarios de $837.500 para juniors, y el telemarketing semi senior/senior con sueldos de $950.000.
El relevamiento también expuso diferencias entre hombres y mujeres en las pretensiones salariales. Los hombres solicitaron en promedio $1.797.320 mensuales, mientras que las mujeres pidieron $1.658.950, lo que implicó una brecha del 8,34%. Esta diferencia se amplió según el nivel del puesto: 5,4% en junior, 6,07% en semi senior y senior, y cerca del 20% en supervisor o jefe.
El repunte de febrero reflejó un intento de recomposición tras meses de ajuste en las expectativas. Sin embargo, la comparación anual dejó en evidencia que los salarios pretendidos aún corrieron por detrás de la inflación, que alcanzó el 33,1% en el período.
En ese contexto, el mercado laboral mostró señales de reacomodamiento, donde las aspiraciones de los trabajadores buscaron equilibrarse entre la valorización profesional y el impacto persistente del costo de vida.
Según Federico Barni, CEO de Jobint, el análisis de estos números puede vincularse con una revalorización de las capacidades profesionales y la necesidad de ajustar expectativas frente al costo de vida.



