Estudios recientes revelaron que el 70% de las playas brasileñas presentan contaminación que las hace inseguras para nadar.
Esto se debe principalmente a las lluvias intensas que arrastran residuos y las deficiencias en los sistemas de saneamiento locales.
En Santa Catarina, solo el 67,2% de las playas son seguras para el baño. Zonas populares como Balneário Camboriú, Bombas, Bombinhas y sectores de Florianópolis enfrentan advertencias sanitarias. En Río de Janeiro, playas como Botafogo, Arpoador en Ipanema y Armação en Búzios también registran áreas no recomendadas para bañarse.
El contacto con aguas contaminadas puede provocar enfermedades graves como gastroenteritis, hepatitis A, cólera y fiebre tifoidea. También se pueden desarrollar afecciones en la piel, ojos y oídos.
El Consejo Nacional de Medio Ambiente de Brasil establece criterios basados en la presencia de bacterias como Escherichia coli, enterococos y coliformes fecales. También se consideran contaminantes como residuos, aceites, algas tóxicas y efluentes cloacales.
Precauciones:
- Verifica la calidad del agua en sitios oficiales antes de bañarte.
- Busca carteles que indiquen si está permitido bañarse o no.
- Evita bañarte después de lluvias fuertes o cerca de desagües.



