El Presidente brasileño, Luis Inácio Lula Da Silva, aumentó los impuestos a los “Super Ricos”, y ahora apunta a los capitales offshore.
En este contexto, el mandatario de Brasil, firmó una norma provisional que modifica la tributación de los fondos de inversión exclusivos.
Además, el mandatario envió al Congreso un proyecto de Ley que «tributa sobre el capital de residentes brasileños aplicado en paraísos fiscales», en offshores y trusts (cuando el dueño del patrimonio pasa los bienes a un tercero administrador).
“Pongamos a los ricos en el impuesto sobre la renta y a los pobres en el presupuesto. Eso es lo que hicimos ayer, al sancionar la Ley de apreciación del salario mínimo y proponer la Medida Provisional para gravar a los ‘Super Ricos’. Proporcionalmente, los más pobres pagan más en impuesto a la renta que el dueño del banco. Cambiemos eso”, indicó Lula Da Silva a través de un comunicado en su cuenta personal de Twitter.
En el caso del aumento a los “Super Ricos”, los parlamentarios cuentan con hasta 120 días para la aprobación, o de lo contrario, la norma perderá efecto.
La medida sobre los fondos, que en general son individuales, prevé “un cobro de 15 a 22,5%” sobre los rendimientos. “El cobro será realizado dos veces al año, a diferencia de lo que ocurre actualmente, en que el tributo (el impuesto a la renta) es realizado solo en el rescate”, explicó el comunicado oficial de la Presidencia.
El Gobierno de Brasil, estima, que unos 2.500 ciudadanos, cuentan con recursos en esos fondos por unos 756.800 millones de reales (151.360 millones de dólares), un 12,3% de los fondos en el país.
En este contexto, según la descripción del Gobierno, los fondos exclusivos exigen una inversión mínima de 10 millones de reales (unos 2 millones de dólares), con un costo de mantenimiento de hasta 150.000 reales por año. Con esta medida, el Gobierno espera recaudar unos 24.000 millones de reales (alrededor de 4.800 millones de dólares) hasta 2026.



