Ayer, la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó un protocolo para el mantenimiento del orden público con el fin de asegurar la libre circulación en rutas y calles.
Bullrich anunció que las cuatro fuerzas federales podrán intervenir si hay un delito flagrante durante las manifestaciones en la vía pública. El nuevo protocolo incluirá la identificación de quienes realicen los cortes de calle o rutas y contempla penas de prisión y el cobro de los gastos que demanda la intervención de las fuerzas de seguridad a las organizaciones que violen la normativa.
«Las cuatro fuerzas federales y el Servicio Penitenciario Federal van a intervenir frente a cortes, piquetes o bloqueos, sean parciales o totales. La ley no se cumple a medias, se cumple o no se cumple», dijo Bullrich.
La Ministra de Seguridad indicó que, «serán determinados los delitos hasta una nueva ley que se va a presentar a corto plazo de acuerdo al artículo 194 del Código Penal».
El artículo 194 establece que, “el que, sin crear una situación de peligro común, impidiere, estorbaré o entorpeciere el normal funcionamiento de los transportes por tierra, agua o aire o los servicios públicos de comunicación, de provisión de agua, de electricidad o de sustancias energéticas, será reprimido con prisión de tres meses a dos años”.
Sobre la participación de niños y adolescentes, en las marchas, se dará intervención a los organismos competentes y se sancionará a los tutores o quienes los lleven.
Además, la funcionaria explicó que habrá vigilancia preventiva para evitar que los grupos logren reunirse. “En estaciones de trenes, aquellas personas que vayan con materiales serán incautados: palos, caras tapadas o formas para no ser reconocidos”.
“Toda persona que esté en la vereda no va a tener problemas. No queremos cortes de calles, de rutas en el caso de jurisdicción federal. Ahora están viniendo las autoridades de CABA para tener una reunión para trabajar en conjunto, temas de seguridad y orden público”, agregó.
Finalmente, Bullrich, instó a las provincias, con las fuerzas locales, a que se sumen a la aplicación del nuevo protocolo.



