En diálogo con Jujuy Primicias, Maria Polo nos contó la difícil situación que están atravesando, y que este reclamo tiene larga data
Los capacitadores e instructores dependientes de la coordinación de educación no formal, exigen estabilidad laboral y una jubilación digna, se auto convocan todos los viernes en la plaza, para obtener como respuesta una audiencia con el gobernador y ministro de trabajo.
La razón de la problemática es que cobran un sueldo de trece mil pesos, también les descuentan los aportes jubilatorios como docentes y se jubilan con la mínima, por lo cual no les alcanza para mantener sus necesidades básicas para una familia. Esto causa mucha controversia ya que afecta a 600 personas a nivel provincial que preparan a las personas en un oficio para insertarlos en el mundo laboral.
Los proyectos que presentan en las instituciones como en iglesias, centros vecinales o cualquier centro que tenga personería jurídica, son trabajos de campo que elaboran con el fin de tener un sistema de enseñanza y aprendizaje para toda la comunidad que lo necesite.
A pesar de que realizaron notas al ministerio, admiten no tener ninguna respuesta, mucho menos del coordinador Eduardo Díaz, quien se comprometió en ayudar, pero en el marco de la pandemia se complicó.
Por lo tanto, les informó que deben ser ellos quienes tienen que presentar quejas ante las autoridades competentes y tratar de visualizar la situación que están atravesando.



