Según el titular del Centro de Panaderos de Merlo, Martín Pinto, el rubro panadero se encamina a una crisis sin precedentes en 2026, marcada por una fuerte caída de consumo, el aumento persistente de los costos y el cierre de establecimientos.
La situación es alarmante, con una caída del 45% en la venta de insumos para panadería en los primeros tres meses de 2026 en comparación con el mismo período de 2025. Esto se debe principalmente a la pérdida del poder adquisitivo de la población y a una economía cada vez más ajustada, lo que impacta directamente en el consumo cotidiano.
“Cuando la gente tiene menos plata en el bolsillo, lo primero que se resiente es el consumo en los barrios, y eso lo vemos todos los días en las panaderías”, explicó Pinto. El aumento de los insumos, servicios y combustible complica cada vez más la continuidad de muchos comercios.
La crisis no solo afecta a los panaderos, sino también a los trabajadores del sector y a la economía en general. Según estimaciones, más de 15.000 trabajadores quedaron sin empleo en los últimos meses como consecuencia del cierre de cientos de panaderías.
El consumo de pan cayó un 50% en el último año y medio, y el de facturas un 85%. La situación es crítica, y sin medidas que reactiven el consumo y alivien los costos productivos, la crisis seguirá profundizándose.
El Presidente del Centro de Panaderos de Merlo, Martín Pinto, advirtió que si no se toman medidas urgentes, la cifra de locales que bajen la persiana continuará creciendo. “Estamos al borde del colapso”, dijo.
La crisis en el sector panadero es un reflejo de la situación económica del país. La inflación, el aumento de los costos y la caída del consumo están afectando a muchos sectores, y es importante encontrar soluciones para evitar que la situación empeore.



