Es una de las consultas más frecuentes en los consultorios. El organismo toma las bebidas como si fueran agua, pero detrás de ellas hay muchas calorías ocultas
¿Doctor por qué no bajo de peso y estoy haciendo dieta? o ¿por qué engordo y estoy haciendo dieta? Es una de las preguntas más frecuentes en el consultorio médico. Y esto tiene diferentes explicaciones, pero hay una que es fundamental que son la cantidad de calorías ocultas que hay en líquidos.
Las personas no suelen tomar al líquido como fuente de calorías, porque el líquido pasa, y no es como una carne donde el estómago da señales, pero si una persona consume líquidos, el estómago puede llegar a dar más señales de saciedad, como el aceite de oliva, pero el resto no, el organismo lo toma como si fuera agua. Y cómo lo toma como si fuera agua, uno puede seguir consumiéndolo sin darse cuenta la cantidad de calorías que uno ha ingerido.
A continuación, el listado de bebidas y sus respectivas calorías que no sabemos que tienen:
– Cerveza de 100 cc: tiene 40 calorías. La cerveza a lo largo del tiempo fue desplazando al vino lentamente. Es decir que una lata chica de cerveza tiene unas 120 calorías.
– Vino tinto, un vaso tiene 80. Si uno consume un vaso por día hay que multiplicarlo por 30 y estas son las calorías que tendrán a fin de mes: 2400 calorías.
– Aceite de oliva, 100 cc son 900 calorías. Una cucharada sopera de aceite tiene 135 calorías, entonces si yo consumo 2 cucharadas de aceite eso equivale a un plato de pastas de tamaño postre con salsa de tomate.
En cuanto a las bebidas azucaradas, una lata de las pequeñas tiene 40 g de azúcar, es decir que, si se lo multiplica por 4, se obtiene el número de calorías: 160. Una bebida de 1,5lt tiene 170 g de azúcar, es decir: 680 calorías. Y una de 2,15 lt tiene 285 g de azúcar, es decir: 1200 calorías.
El informe, que advierte que resta por ver el efecto de la pandemia de la COVID-19 en los hábitos de consumo de bebidas, revela que en 2018 más de dos tercios de todas las marcas nuevas de bebidas consistieron en productos sin calorías o con un nivel bajo o moderado, reflejo de que “el sector de bebidas impulsa innovaciones a productos y mercadeo sobre opciones con menos calorías”.



