El consumo cerró 2025 con resultados dispares entre los principales canales de comercialización. Según el Indec, las ventas en supermercados crecieron 2% en términos reales respecto de 2024, mientras que los autoservicios mayoristas registraron una caída real del 6,8% en el mismo período. Sin embargo, diciembre mostró una leve recuperación en ambos segmentos, lo que abre expectativas de cara al nuevo año.
En diciembre, las ventas en supermercados aumentaron 0,5% interanual y 2,7% frente a noviembre, con una facturación total de $2,79 billones y un ticket promedio de $37.244. El desempeño por rubros evidenció fuertes contrastes. El sector de carnes encabezó el crecimiento con una suba nominal interanual del 47,6%, seguido por alimentos preparados y rotisería (34,5%) y verdulería y frutería (33,4%).
En cambio, otros artículos quedaron rezagados frente a la inflación anual del 31,5%. Fue el caso de lácteos (17,9%), bebidas (18,5%) y productos de almacén (21,7%), que mostraron incrementos nominales por debajo del índice general de precios.
A nivel provincial también hubo diferencias marcadas. Mientras que Catamarca (32,6%), Córdoba (30,5%), La Pampa (30,3%) y Neuquén (30,8%) superaron el 30% de variación nominal interanual en diciembre, otras jurisdicciones quedaron por debajo de la inflación, como Tucumán (14,9%), Corrientes (16,2%) y Entre Ríos (19,2%).
El balance anual de los autoservicios mayoristas fue negativo, con una contracción real del 6,8% en 2025. No obstante, diciembre mostró una recuperación: las ventas crecieron 2,1% interanual en términos reales, alcanzando una facturación de $424.053 millones y un ticket promedio de $43.734.
En este canal, la disparidad por rubros fue aún más marcada. Las carnes volvieron a liderar con un incremento nominal del 60,4%, mientras que electrónicos y artículos para el hogar subieron 44,5% y almacén 33%. En el extremo opuesto, indumentaria, calzado y textiles para el hogar registraron una caída nominal del 10,2%, y panadería (5,1%) y verdulería y frutería (7,7%) crecieron muy por debajo de la inflación.
De esta manera, el cierre del año dejó un escenario mixto: una recuperación moderada en diciembre, pero con un consumo todavía heterogéneo y condicionado por la evolución de los precios.



