Desde el comienzo de la pandemia pudimos ver el número de muertes que hubo en todo el país, el número de niños que perdió a uno o ambos de sus padres fue aumentando cada vez que pasaban los días, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalo que ya son más de 10,5 millones de niños en el mundo los que sufrieron una muerte relacionada con el covid-19.
Los científicos advirtieron que, con este panorama de orfandad, los chicos que experimentan a nivel mundial, la pérdida de un padre o cuidador enfrentan un mayor riesgo de pobreza, explotación y violencia o abuso sexual, infección por VIH, problemas de salud mental y angustias graves.
Posteriormente, los científicos sumaron una mayor cantidad de datos de mortalidad en exceso y tuvo que sumar en las variables el surgimiento de nuevas variantes, como fue el caso de Delta y Ómicron. Es por este motivo que los expertos ampliaron sus estimaciones de modelos con el objetivo de “incluir las características epidemiológicas de la orfandad asociada con COVID-19 y la muerte del cuidador” y con esto la cifra de orfandad pandémica trepó a unos 5,2 millones de chicos para el 31 de octubre de 2021.



