Hacer ejercicio es una elección de muchas personas para cuidar su salud o, bien, para distraerse de las obligaciones cotidianas.
El momento del día para realizarlo suele responder a la voluntad y, sobre todo, a los horarios libres que permite la rutina. De todos modos, la ciencia investigó más de una vez cuándo conviene hacer actividad física para maximizar los beneficios.
Un estudio realizado por expertos de la Universidad de Sídney aportó detalles de los beneficios que conlleva entrenar, según el tipo de persona que lo realice.
A su vez explicó que existen distintos horarios para realizar ejercicio dependiendo la persona, según precisó en un reciente estudio la Universidad de Sídney.
El ejercicio nocturno podría ofrecer importantes beneficios. En esta investigación, que incluyó a cerca de 30.000 adultos con obesidad, se encontró que aquellos que se ejercitaban por la noche tenían un 28% menos de riesgo de muerte prematura en comparación con los que hacían ejercicio en otros momentos del día.
El Director del estudio, Angelo Sabag, quedó sorprendido por la notable reducción del riesgo observada. El estudio evaluó los efectos del ejercicio realizado por la mañana, tarde y noche.
Aunque los resultados son prometedores, se necesita más investigación para confirmar cuál es el mejor horario para hacer ejercicio.
Ejercitarse después de las 18:00 puede ofrecer varios beneficios adicionales, como mejorar el manejo del estrés, promover un mejor sueño, aumentar la flexibilidad y no interferir con los horarios laborales.



