Es una de las preguntas que se repiten en medio de la tercera ola de la pandemia, que coincide con el trabajo del Gobierno y de las jurisdicciones por garantizar la protección del personal de salud, los grupos de riesgo y demás sectores de la población que recibieron la segunda dosis hace más de cuatro meses.
La duda surge, por un lado, a partir de la indicación que se les dio a los infectados de postergar tres meses la aplicación de la vacuna en un primer momento de la campaña de inmunización. Esto se debió a la falta de vacunas que se registraba por entonces, una situación que no se corresponde con la actual. Por otra parte, también hay quienes evalúan innecesaria la inmediata aplicación del fármaco al considerar que cuentan con los anticuerpos propios de haber cursado la enfermedad.
La recomendación oficial del Ministerio de Salud sobre la vacunación en personas que hayan tenido infecciones recientes es que pueden vacunarse al alta clínica -desaparición de los síntomas- o epidemiológica -a los 10 días de iniciados los síntomas- o con un estudio de PCR detectable en caso de personas asintomáticas.
En caso de quienes estén identificados como contacto estrecho, se recomienda aplazar la vacunación hasta que finalice el período de aislamiento, para evitar exponer al personal de salud durante la vacunación y a otras personas.
El criterio se desprende de los lineamientos publicados por el Gobierno para la Campaña Nacional de Vacunación y es válido no solo para las dosis de refuerzo, sino para cualquiera de las que correspondan.



