Desde este miércoles comenzó a regir el aumento del 50% de Estados Unidos sobre el acero y el aluminio.
El Presidente de EEUU, Donald Trump, duplicó los aranceles a las importaciones de acero y aluminio, desde este miércoles pasan del 25% al 50%. La medida fue oficializada mediante un decreto presidencial, refuerza su estrategia de protección a la industria siderúrgica estadounidense.
Sin embargo, las importaciones procedentes del Reino Unido continuarán gravadas con el arancel original del 25%, debido a un entendimiento previo entre ambas administraciones, aunque aún quedan pendientes negociaciones relacionadas con cuotas y derechos comerciales.
El viernes pasado, durante un evento celebrado en Pittsburgh, Pensilvania, el mandatario comunicó que Estados Unidos elevaría al doble los gravámenes sobre las importaciones de acero y aluminio. Esta es la más reciente acción dentro de su estrategia arancelaria, la cual ha provocado alteraciones en los mercados internacionales.
Durante su discurso frente a empleados del sector del acero, Trump afirmó que “vamos a subir los aranceles sobre el acero en los Estados Unidos, lo que asegurará aún más la industria siderúrgica en el país”.
Esta medida afecta, entre los principales países a la Argentina, ya que la mayoría de los productos con base en este metal (y el aluminio) tiene como primer destino de exportación a los Estados Unidos.
Las exportaciones de acero y aluminio de Argentina son de los productos más afectados por la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos. En 2023, nuestro país fue el séptimo proveedor de aluminio para Estados Unidos, con ventas de alrededor de US$600.000.000.
El impacto inicial, del 25% en el nivel de los aranceles, reducía ese ingreso de US$600.000.000 por exportaciones argentinas y al fijarlo en el 50% la pérdida para el país sería aún mayor.



