La tasa de desempleo en Argentina alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, lo que representa un aumento significativo en comparación con el mismo período del año anterior.
Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), esto se traduce en aproximadamente 1.700.000 de personas desempleadas, un incremento de 230.000 personas en comparación con 2024.
La región del Gran Buenos Aires fue la más afectada, con una tasa de desempleo del 8,6%, seguida de la región pampeana con 7,7% y el Noreste con 5,6%. Los niveles más bajos se observaron en el Noroeste (4,2%), Cuyo (4,9%) y la Patagonia (4,8%).
La desocupación mostró un comportamiento dispar según la edad, siendo más marcada entre los jóvenes de 14 a 29 años, con un 16,8% en mujeres y un 16,2% en varones. Esto refleja la difícil situación que enfrentan los jóvenes en el mercado laboral.
La tasa de informalidad laboral se ubicó en el 43%, con 5.800.000 de personas trabajando en esa condición, lo que implica un alza de un punto porcentual con respecto al último trimestre de 2024. Esto indica una creciente precariedad laboral en el país.
El economista Lorenzo Sigau Gravina señaló que se perdió ocupación frente al cuarto trimestre de 2024, algo que antes no ocurría, lo que indica que ya no son solo puestos asalariados formales los que se estarían perdiendo.
La situación se agrava con la caída de los salarios reales, que se encuentran en un mínimo histórico. Los registrados -entre públicos y privados- cayeron en 2025 un 2,1% real, mientras que desde noviembre de 2023 acumulan una pérdida de 7,1% del poder adquisitivo.
En resumen, la desocupación en Argentina es un problema grave que afecta a millones de personas, especialmente a los jóvenes y a aquellos que trabajan en la informalidad. Es necesario tomar medidas urgentes para abordar esta situación y promover la creación de empleo formal y de calidad.



