El Gobierno Nacional oficializó un aumento en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, que se aplicará a partir del 1 de enero de 2026.
La medida, publicada en el Boletín Oficial a través del decreto 929/2025, establece nuevos montos fijos para los gravámenes que afectan a la nafta y el gasoil en todo el país.
Para la nafta sin plomo y la nafta virgen, el impuesto sobre los combustibles líquidos tendrá un aumento fijo de $17,291 por litro, mientras que para el dióxido de carbono aumentará en $1,059 por litro. En el caso del gasoil, el incremento será de $14,390 por litro para el impuesto sobre los combustibles líquidos, de $7,792 por litro para el tratamiento diferencial previsto para algunas regiones del país, y de $1,640 por litro en el carbono.
El esquema diferencial para el gasoil aplica a las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, el Partido de Patagones en Buenos Aires y el Departamento de Malargüe en Mendoza, buscando compensar las condiciones logísticas y de abastecimiento de la región patagónica y zonas alejadas de los grandes centros urbanos.
El Ejecutivo aclaró que se trata de una suba parcial, ya que se difirió parcialmente el incremento total previsto, posponiendo el resto para más adelante. Las empresas productoras, importadoras y comercializadoras de combustibles deberán aplicar los nuevos montos para la liquidación de los impuestos a partir del 1 de enero de 2026.
Además, el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) aprobó los nuevos cuadros tarifarios para el servicio de distribución de gas natural en todo el país, con aumentos en las tarifas para los usuarios residenciales y comerciales.
Las empresas distribuidoras deberán aplicar lo dispuesto en la resolución 605/2025 del área de Energía, que determina los precios de referencia para la facturación, y en caso de corresponder, deberán implementar los descuentos previstos en la resolución 24/2025 de la Secretaría de Energía.



