El Gobierno Nacional confirmó que la discusión sobre la baja de la edad de imputabilidad se incluirá en el temario de las sesiones extraordinarias del Congreso.
Este debate lleva décadas y el año pasado el oficialismo había avanzado considerablemente, logrando un dictamen de mayoría en comisión.
La propuesta original del Gobierno era fijar la edad mínima de responsabilidad penal en 13 años, pero finalmente se estableció en 14 años, con una pena máxima de 15 años de privación de la libertad solo para delitos graves como homicidio, abuso sexual o secuestro.
El proyecto prioriza las penas alternativas, como tareas comunitarias, prohibiciones de aproximación con las víctimas o medidas de reparación del daño causado, para delitos con penas de hasta 3 años. La privación de libertad se aplicaría sólo como último recurso.
El régimen penal juvenil también pone énfasis en la creación de institutos especiales para menores condenados, con personal especializado en infancia y adolescencia, y prohíbe la convivencia con detenidos mayores.
Entre las penas alternativas se establecen la amonestación, la prohibición de acercamiento a la víctima, servicios comunitarios, monitoreo electrónico, reparación integral del daño y prohibición de conducir vehículos.
El proyecto también contempla la suspensión del proceso a prueba y la mediación penal juvenil en infracciones leves, con intervención obligatoria de todas las partes y consentimiento expreso de la víctima.
La decisión de incluir el debate en el temario de las sesiones extraordinarias se tomó en medio de la conmoción por el crimen de Jeremías Monzón en Santa Fe.



