Tras un verano en el que logró avanzar con varias iniciativas en el Congreso, el presidente Javier Milei se prepara para un año legislativo intenso con cerca de 50 proyectos de ley en carpeta. Según confirmó el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el Ejecutivo definirá en las próximas semanas cuáles serán las prioridades que enviará para su tratamiento durante el período de sesiones ordinarias que comenzará en marzo.
Entre los temas que el oficialismo busca impulsar figuran la reforma política, la eliminación de las PASO, mejoras en la Boleta Única en Papel y modificaciones en el financiamiento de los partidos. Además, el Gobierno pretende avanzar con la sanción de la ley de glaciares, el nuevo régimen penal juvenil, la modernización laboral y acuerdos comerciales internacionales que requieren aval parlamentario.
Uno de los proyectos centrales será el nuevo Código Penal, que pasó de 540 a 912 artículos tras el trabajo de una comisión de expertos. La iniciativa contempla endurecer penas por delitos de corrupción y terrorismo, ampliar la imprescriptibilidad a crímenes como homicidio y abuso sexual, e incorporar nuevas figuras como la criminalidad ambiental y una tipificación más precisa del delito de “motochorros”.
En el plano educativo y fiscal, el Ejecutivo impulsa la denominada Ley de Libertad Educativa, con cambios en la organización y financiamiento del sistema vigente desde 2006, y un nuevo debate sobre el financiamiento universitario. También propone un Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria que buscará prohibir el déficit y condicionar la aprobación de nuevos gastos a su inclusión expresa en el presupuesto.
A este paquete se suman posibles reformas laborales —como cambios en el régimen de licencias médicas— y la necesidad de aprobar acuerdos comerciales internacionales, entre ellos el firmado con los Estados Unidos. Con esta amplia agenda, el Gobierno anticipa un año de debates intensos en el Congreso, en el que buscará consolidar su programa de reformas estructurales.



