Hoy, el máximo pontífice compartió la bendición “Urbi et Orbi” y pidió por el fin de la guerra en Franja de Gaza y la liberación de los rehenes.
En la basílica de San Pedro, el Papa Francisco enumeró los conflictos del mundo, pidió que la paz “llegue en Israel y Palestina, donde la guerra sacude la vida de esas poblaciones” y agregó, “Abrazo a ambas, en particular a las comunidades cristianas de Gaza, la parroquia de Gaza, y de toda Tierra Santa”.
El Papa aseguró que lleva “en el corazón el dolor por las víctimas del execrable ataque del pasado 7 de octubre” aunque no citó a los islamistas de Hamás, y renovó su llamamiento “para la liberación de quienes aún están retenidos como rehenes”.
“Suplico que cesen las operaciones militares, con sus dramáticas consecuencias de víctimas civiles inocentes, y que se remedie la desesperada situación humanitaria, permitiendo la llegada de ayuda”, añadió el máximo pontífice.
Finalmente, hizo una mención especial a la ciudad de Belén, donde fue el nacimiento de Jesús. “Belén en dónde en estos días reina el dolor y silencio. Hoy en Belén en medio de las tinieblas de la tierra se ha encendido esta llama inextinguible, hoy en medio de la oscuridad del mundo prevalece Dios, que ilumina a todo hombre”.



