El Parlamento Europeo ha decidido llevar el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea para revisar su compatibilidad con los tratados comunitarios.
Esta decisión, aprobada con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, paraliza el proceso de ratificación del acuerdo hasta que los jueces dicten su conclusión, lo que podría retrasar la entrada en vigor del pacto hasta dos años.
El acuerdo se firmó el sábado 17 de enero en Paraguay, después de 26 años de negociación. La Comisión Europea optó por una estructura jurídica que permite que la parte relativa al libre comercio avance con mayor rapidez, ya que su ratificación resulta más ágil.
Entre los aspectos que la Eurocámara solicitará aclarar al Tribunal de Luxemburgo figura el mecanismo de reequilibrio, que permite a los países de Mercosur impugnar la legislación europea que consideren perjudicial para sus exportaciones, lo que ha generado dudas sobre una posible colisión con la autonomía reguladora y los Tratados de la UE.
La decisión ha sido celebrada por algunos grupos, como la Izquierda europea y los Verdes, que consideran que el acuerdo sacrifica a los agricultores y al medio ambiente. Sin embargo, otros, como el Partido Popular Europeo, consideran que la decisión responde a motivos políticos y que el acuerdo es necesario para Europa.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea estima que este tipo de dictámenes suelen demorarse entre 18 y 24 meses, pero tiene el control total sobre los procedimientos y puede dar prioridad a la solicitud de opinión.
La Comisión Europea ha lamentado la decisión del Parlamento, ya que considera que las cuestiones planteadas ya han sido abordadas de manera profunda.



