El Presidente, Javier Milei, brindó un discurso por el 43° aniversario del inicio de la Guerra, en la Plaza San Martín.
El acto por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, contó con la presencia de la Ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, el Jefe de Gobierno Jorge Macri; el Presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem y el Ministro de Defensa, Luis Petri.
En primer término, Milei reconoció a los veteranos y caídos, y también a sus familias, por el “sacrificio” que hicieron desde las épocas del conflicto y dijo que su manera de honrarlos era reafirmando el reclamo por la soberanía
“Lamentablemente, durante las últimas décadas nuestra demanda soberana fue damnificada de forma directa e indirecta por las decisiones económicas, diplomáticas y militares de la casta política. Nadie puede tomar en serio el reclamo de una nación cuya dirigencia es conocida en el mundo por su corrupción e incompetencia, y por llevar a la Argentina a los brazos de la escoria del mundo. Quien empobrece sistemáticamente a su suelo y hace causa común con dictadores y dictadorzuelos entra a la negociación diplomática desde una posición de desventaja”, expresó.
Luego el mandatario dijo que a eso se sumó el “desarme y la demonización deliberada” de las Fuerzas Armadas, en una “receta perfecta para que las islas permanezcan para siempre en manos extranjeras”.
“Este es el primer gobierno en mucho tiempo que entiende que un país soberano tiene que ser primero, necesariamente, un país próspero. Sólo así podemos dar el segundo paso: dignificar a nuestras fuerzas mediante las inversiones necesarias, solo al alcance de una nación próspera. Para crecer es en vano si además no se reordena el gasto público”, planteó y siguió, en un intento de reivindicar siempre al personal de las fuerzas que comanda su ministro de Defensa, Luis Petri: “A pesar de que la casta política intentó convencernos de lo contrario durante décadas, la Argentina necesita Fuerzas Armadas robustas, necesarias para defender nuestro territorio de potenciales amenazas en un contexto global de creciente incertidumbre”.
Bajo la misma línea, marcó que tener bien nutridas esas tropas es crucial ante “cualquier discusión diplomática”, como la de Malvinas. “Ante esto la historia es implacable. Un país fuerte es un país respetado. Esto no quiere decir que la fuerza hace el derecho, pero tampoco se puede llevar a cabo una política exterior desde un idealismo ingenuo e infantil”.
Para finalizar, insistió en el “reclamo inclaudicable por las Islas Malvinas” y reforzó su compromiso de agotar “todos los recursos diplomáticos” para que vuelvan a manos argentinas. “A los veteranos, a sus familias y a todos quienes visten uniformes en defensa de la patria les reitero mi eterno agradecimiento en nombre de todos los argentinos”, concluyó Milei, al grito de “viva la libertad carajo”.