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El Puente del Diablo: Un lugar increíble para conocer

El Puente del Diablo: Un lugar increíble para conocer
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Estas vacaciones de invierno son ideales para conocer El Puente del Diablo, un lugar increíble que se encuentra en la Puna jujeña.

Este sitio arqueológico se encuentra en Tres Cruces, antes de llegar a Abra Pampa, está ubicado sobre el Cerro del Espinazo del Diablo, a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar. La caminata comienza sobre la Ruta Nacional Nº9, son 4 horas de caminata aproximadamente.

El Puente del Diablo se encuentra a 188 kilómetros de San Salvador de Jujuy, se puede llegar en auto hasta Tres Cruces, en donde se encuentra el control de Gendarmería Nacional y de allí hay que ir caminando para disfrutar del paisaje.

Se recomienda ir con calzado cómodo y con buena planta, ya que el camino es cuesta arriba, con piedras y desniveles. Usar protector solar y gorra para protegerse del sol. Y llevar comida liviana para disfrutar en el lugar.

Para llegar desde el transporte público se puede tomar un colectivo desde la Terminal de Ómnibus de San Salvador de Jujuy hasta Tres Cruces, el pasaje tiene un costo de $14.300.

Según cuenta la leyenda, hace cientos de años, en tiempos de guerra, un escuadrón de soldados con su jefe huían mientras eran perseguidos por sus enemigos. Así llegaron al primer cerro y no podían continuar su camino, ya que los caballos no podían saltar de un cerro al otro.

En un momento el jefe, temeroso de morir en manos de sus enemigos, dijo: “Siquiera viniera el diablo y me tirara un puente. Le daría el alma”. En ese momento, mientras caía la noche, se presentó un hombre a caballo y le pregunto que se le ofrecía, que él era el diablo.

El diablo le ofreció terminar el puente antes de que el gallo cantará por tercera vez, y que a cambio él debía entregarle su alma e irse con él, pero que si no terminaba, se salvaría. El jefe desesperado aceptó la propuesta.

La noche se había hecho muy oscura y los soldados escucharon, durante toda la noche, a cientos de hombres que picaban la piedra y trabajaban en el aire. Mientras tanto, el jefe y sus soldados rezaban a todos sus santos en búsqueda de ser salvados.

Pasada la medianoche se escuchó el primer canto de un gallo, entonces los trabajadores infernales redoblaron el repiqueteo de los picos en la piedra.

Luego, a unas pocas horas se escuchó el segundo canto del gallo, y más fuerte se escuchaba el trajín del diablo. Al acercarse el alba los soldados vieron que faltaba poco para que la punta del puente tocará el otro cerro. En ese momento se escuchó el último canto del gallo y como un milagro se acabó el trabajo.

Entre una gran explosión se sintió el olor a azufre y desaparecieron los trabajadores del diablo. De esta forma, el jefe y sus soldados se salvaron de estar en el infierno por toda la eternidad.

Así quedó formado el Puente del Diablo, un lugar mágico en medio de la Puna para los amantes de las caminatas largas e impresionantes.

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