Por sorpresa tomó al mercado la noticia dada durante la madrugada de EE. UU. Elon Musk, presidente de Tesla Motors y controlador de SpaceX, quien había adquirido ya el 9,2% de la propiedad de Twitter, propuso comprar la totalidad de la red social y retirar a la empresa de Wall Street.
En un documento presentado ante la SEC, regulador de mercados de EE.UU., Musk precisó que se trata de “su mejor oferta y de su última oferta”, y amenaza, en caso de rechazo, con “reexaminar su posición de accionista” en el seno de la red social.
La oferta de Musk consiste en una OPA a un precio de US$54,20 por acción, lo que implica valorizar la compañía en US$43 mil millones, esto es US$6.685 millones más que su capitalización bursátil al cierre del miércoles.
“Propongo comprar 100% de Twitter al precio de US$54,20 en efectivo, es decir, una prima de 54% respecto a la víspera del inicio de mi inversión en Twitter y del 38% respecto a la víspera del anuncio público de mi inversión”, detalló Elon Musk.
Tras este anuncio, la acción de Twitter se disparó un 11,34% a US$51,05 en los intercambios electrónicos que preceden la apertura de Wall Street. Sin embargo, al cierre de la jornada el papel cayó 1,68%, por lo que el mercado no creería posible que se concrete la OPA.
A pesar del premio ofrecido, Musk aún no ha convencido a la propia compañía. Según Bloomberg, el directorio de Twitter estaría considerando adoptar una medida que la protegería de ofertas de adquisición hostiles, lo que podría ser anunciado en estos días.
En este contexto, el propio CEO de Tesla dijo en Twitter que no está seguro que logré concretar la compra: “No estoy seguro de que realmente pueda adquirirlo”, sostuvo el multimillonario.



