El presidente Nayib Bukele dice que servirá para contribuir a la bancarización de la población. Las encuestas indican que la mayoría de la población se opone. En su primer día en el mercado, el bitcoin perdió el13,8% de su valor.
El Salvador se convirtió este martes oficialmente en el primer país en tener al bitcoin como moneda de curso legal en paralelo al dólar, por iniciativa de su presidente, Nayib Bukele, que busca de esa manera reactivar la economía y que desde su cuenta en la red Twitter impulsa las operaciones con el nuevo sistema, mientras las criptomonedas cayeron casi un 14% y cientos de salvadoreños protestaron contra la innovación.
El experimento, que genera dudas en la mayoría de la población y desconfianza en los especialistas, es seguido de cerca en las redes sociales por impulsores y detractores con las etiquetas #bitcoinday y #noalbitcoin, y el sistema presentó problemas desde el arranque.
El Gobierno ya compró sus primeras 400 monedas a un valor de mercado de 21 millones de dólares, lanzó la billetera electrónica Chivo para los teléfonos celulares, y obsequió a los salvadoreños un monto equivalente a 30 dólares en bitcoins para que empiecen a operar. Además, el Ejecutivo instaló 200 cajeros Chivo en todo el país para operar con bitcoins y dólares.
En el lenguaje coloquial salvadoreño, «chivo» significa algo muy bueno. Pero sus detractores aseguran en las redes que el bitcoin #NoesChivo porque expone a los fondos estatales a un activo muy volátil.
No fue un buen arranque para la jugada: en las primeras 12 horas, por la compra que hizo el lunes de 400 bitcoins, el Gobierno ya había perdido casi dos millones de dólares.
Además, grupos opuestos a la nueva moneda se concentraron en la Plaza al Divino Salvador del Mundo, por un lado, y en las cercanías del Centro Histórico de San Salvador, por el otro, para marchar hacia el Congreso.




