La nave Orion de la misión Artemis II está a punto de completar su viaje de regreso a la Tierra, después de pasar por el lado oculto de la Luna.
El reingreso a la atmósfera terrestre es uno de los momentos más críticos de la misión, ya que la nave alcanzará velocidades extremas y atravesará plasma supercaliente.
El proceso de reingreso comenzará el viernes 10 de abril de 2026 a las 20:53, hora de la Argentina, y el amerizaje (llamado splashdown) ocurrirá 14 minutos después, a las 21:07, en el océano Pacífico, frente a la ciudad de San Diego. Para lograr un regreso exitoso, la nave deberá seguir una secuencia muy precisa de separación, orientación, frenado atmosférico y despliegue de paracaídas.
La NASA ha diseñado el reingreso para que la nave entre en la atmósfera con un ángulo de trayectoria de alrededor de -5,8° respecto del horizonte, dentro de un corredor muy estrecho. Este margen es crítico, ya que si la cápsula entra demasiado plana, puede “rebotar” o saltar parcialmente en la atmósfera y alargar o descontrolar el descenso.
La secuencia de reingreso incluye la separación del módulo de servicio, la orientación de la cápsula y la exposición del escudo térmico. Luego, la nave atravesará la atmósfera a más de 40.000 km/h, generando temperaturas de casi 2700 °C. Después de pasar esta fase, Orion iniciará la secuencia de desaceleración final, desplegando paracaídas de frenado y luego un segundo set de paracaídas para reducir la velocidad de la cápsula hasta sólo 27 km/h para el splashdown.
La NASA ha identificado varios riesgos potenciales en el reingreso, incluyendo el calor extremo, la pérdida temporal de comunicaciones y la posibilidad de anomalías en la secuencia de descenso. Sin embargo, la agencia ha tomado medidas para mitigar estos riesgos y garantizar la seguridad de la tripulación.
El reingreso de la nave Orion es un paso crítico en la misión Artemis II, y su éxito será fundamental para el futuro del programa de exploración lunar de la NASA. Si todo sale según el plan, la cápsula y su tripulación estarán a bordo del barco de recuperación dentro de las dos horas posteriores al amerizaje.



