Ayer, Francia y Alemania anunciaron que Ucrania puede usar sus armas militares para atacar a Rusia.
El Presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que “creemos que deberíamos permitirles neutralizar los sitios militares desde donde se disparan los misiles y, básicamente, los sitios militares desde donde se ataca a Ucrania”.
“El suelo ucraniano está siendo atacado desde bases en Rusia. Entonces, ¿Cómo explicamos a los ucranianos que vamos a tener que proteger estas ciudades y básicamente todo lo que estamos viendo alrededor de Járkiv en este momento, si les decimos que no está permitido atacar el punto desde el que se disparan los misiles?”, dijo el mandatario durante una conferencia.
El Canciller de Alemán, Olaf Scholz sostuvo que, “Ucrania tiene todas las posibilidades según el derecho internacional para lo que está haciendo. Eso hay que decirlo explícitamente. Me resulta extraño que algunas personas argumenten que no se le debe permitir defenderse y tomar medidas adecuadas para ello”.
El Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, expresó que los miembros de la alianza deberían permitir a Ucrania utilizar armas occidentales para atacar, una opinión compartida por algunos miembros europeos pero no por Estados Unidos. El Gobierno de Biden continúa mostrando resistencia, mientras que en Alemania se rechazó proporcionar a Kiev los misiles Taurus de largo alcance, capaces de alcanzar Moscú.
Por su parte, el Presidente de Rusia, Vladímir Putin, advirtió sobre las consecuencias de permitir que Ucrania utilice armas occidentales para atacar territorio ruso, señalando que esto podría desencadenar un conflicto global.
Además, el mandatario ruso destacó la paridad en el campo de las armas estratégicas entre Rusia y Estados Unidos, cuestionando cómo reaccionaría Washington en caso de que la escalada del conflicto afecte gravemente a Europa. Subrayó que las naciones implicadas deberían considerar los riesgos antes de apoyar acciones que podrían intensificar la guerra.



