Un partido interprovincial tuvo lugar este domingo por la noche en el Estadio 23 de Agosto, donde Gimnasia de Jujuy logró levantarse de un escenario adverso para terminar sellando un 2-2 ante San Martín de Tucumán.
En el marco de la jornada 31 correspondiente a la Zona B de la Primera Nacional, la escuadra conducida técnicamente por Hernán Pellerano batalló desde atrás durante gran parte del encuentro para terminar rescatando un punto valioso ante su gente en un clásico de alta intensidad.
La etapa inicial favoreció ampliamente a los tucumanos, quienes exhibieron una notable efectividad para golpear en los momentos justos. Con un doblete de Mauro Verón, la visita capitalizó sus mejores opciones de peligro y se retiró al descanso con un holgado 2-0 a favor, dejando contra las cuerdas a un conjunto jujeño que estaba obligado a sumar para no ceder terreno en las aspiraciones del torneo, considerando que horas antes Tristán Suárez había superado 1-0 a Ferrocarril Midland para alejarse en lo más alto.
Sin embargo, el trámite dio un giro drástico en el complemento mediante una impactante ráfaga del combinado local. Transcurridos 8 minutos de la segunda mitad, Abel Argañaraz convirtió el tanto del descuento que encendió la ilusión en las tribunas del Lobo. Acto seguido, apenas sesenta segundos después, Octavio Bianchi apareció en el área rival para clavar el 2-2 definitivo, desatando el delirio del público jujeño tras equilibrar el marcador en un abrir y cerrar de ojos.
Con la división de honores consumada en San Salvador, las posiciones dentro del grupo mostraron movimientos significativos de cara al tramo final de la fase regular. Gimnasia alcanzó la línea de las 54 unidades para ubicarse como único escolta del líder Tristán Suárez (57), relegando a Temperley (53) y Atlanta (52). En contrapartida, el Santo tucumano sumó 40 puntos y permanece en la franja media de la tabla, lamentando la oportunidad desperdiciada tras dejar marchar una ventaja de dos goles.



