La guerra en Medio Oriente ha generado un impacto significativo en los precios del petróleo y el gas natural.
El barril de petróleo Brent se acerca a los US$115, mientras que el gas natural ha subido un 24% y más que duplicó su valor desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
Irán lanzó ataques a Qatar y Arabia Saudita, provocando incendios en la refinería de Ras Laffan y en un depósito de combustible para aviones. La empresa energética estatal de Qatar confirmó que sus instalaciones de gas natural licuado (GNL) fueron atacadas.
El estrecho de Ormuz, un paso marítimo clave para el comercio energético mundial, ha sido bloqueado por Irán, lo que ha generado un aumento en los precios del petróleo y el gas natural. Por allí circula más del 20% del tráfico petrolero y gasífero del mundo, y gran parte de la producción de crudo de Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Bahréin, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos pasa por ahí.
La situación ha generado preocupación en los mercados internacionales, con caídas en las principales bolsas asiáticas y europeas. El Nikkei de Tokio cayó 3,38%, el Kospi de Seúl bajó 2,73% y el índice de referencia de la Bolsa de Shanghái se redujo 1,39%.
El Presidente Donald Trump advirtió que, si Irán ataca a un país que no esté involucrado en el conflicto, Estados Unidos destruirá “por completo” el yacimiento de gas South Pars. También aseguró que tomará represalias con o sin el consentimiento de Israel si la planta de GNL de Qatar vuelve a ser atacada.
En Argentina, el impacto de la guerra en Medio Oriente podría generar un aumento en los precios del petróleo y el gas natural, lo que podría afectar la economía local. La industria petrolera local podría beneficiarse del aumento de los precios, pero el consumidor argentino podría enfrentar un aumento en los precios de los combustibles.



