Cada 17 de marzo se celebra el Día de San Patricio, una festividad religiosa y cultural de origen irlandés que se extendió a todo el mundo.
La fecha conmemora la muerte de San Patricio, santo patrón de Irlanda. La tradición, que nació al calor religioso, fue introducida oficialmente por el gobierno de Irlanda en 1903 y de a poco empezó a celebrarse en muchas partes del mundo gracias a la influencia de los expatriados irlandeses.
Maewyn Succat, conocido como San Patricio, había nacido en Escocia, pero de adolescente fue secuestrado y vendido como esclavo a una isla irlandesa. Cuando logró escapar se ordenó sacerdote y luego, a los 46 años, volvió a Irlanda para llevar al cristianismo a ese país en el que la mayoría de los habitantes eran paganos con creencias asociadas al druidismo.
La festividad de San Patricio está relacionada con la protección de Irlanda y con sus innumerables obras en favor de los más necesitados. De San Patricio existen historias y mitos que con el correr de los años hicieron más populares su culto.
Las celebraciones a San Patricio eran estrictamente religiosas en sus inicios. Con el cambio de la época y las costumbres, su veneración continúa pero de forma popular, llegando a considerarse el padre protector de Irlanda.



