El Viernes Santo es una fecha religiosa fundamental en el cristianismo, que conmemora la muerte de Jesucristo en la cruz.
Según la historia, Jesús fue condenado a muerte por los líderes religiosos de la época y crucificado junto a dos ladrones. Después de su muerte, su cuerpo fue bajado de la cruz y enterrado en una tumba.
Este día es de luto y reflexión para los cristianos de todo el mundo, quienes asisten a servicios religiosos especiales en las iglesias y participan en procesiones y representaciones de la crucifixión de Jesús. Muchos cristianos practican el ayuno y la abstinencia de carne como forma de honrar el sacrificio de Jesús.
La celebración del Viernes Santo no tiene una fecha fija en el calendario, ya que depende de la primera luna llena después del equinoccio de primavera en el hemisferio norte. En este día, los sacerdotes visten de color rojo, simbolizando la sangre derramada por Jesús y la fuerza del espíritu santo.
La Liturgia del Viernes Santo se centra en la Pasión del Señor, recordando la agonía de Jesús en la cruz. Se proclaman lecturas del profeta Isaías y la Carta a los Hebreos, y se efectúa la «Oración Universal» por la Iglesia, el papa, los fieles y las personas atribuladas.
La celebración culmina con la Vigilia Pascual, siendo tradición dramatizar el Vía Crucis, que rememora los pasos de Jesús hacia su muerte. Es un día de intensa actividad litúrgica y procesiones religiosas en todo el mundo.



