Cada 4 de abril se conmemora el Día Internacional contra la explotación sexual infantil, con el objetivo de visibilizar la problemática y fortalecer el compromiso prioritario para llevar adelante políticas y acciones de prevención y atención.
El abuso sexual de niños, niñas y adolescentes (NNyA) constituye un delito grave que afecta a menores en todo el mundo, perjudica su integridad y vulnera sus derechos fundamentales.
La prevención y el apoyo temprano son esenciales para evitar la perpetuación de la violencia y también para garantizar la posibilidad de reparar el daño. La prevención de la violencia sexual contra NNyA es una responsabilidad colectiva que involucra a gobiernos, comunidades, educadores, familias y ciudadanos.



