Cada 9 de marzo se celebra el Día Mundial del Riñón para generar conciencia sobre el cuidado de la salud.
El Día Mundial del Riñón fue creado para generar conciencia entre todos los habitantes del mundo para que puedan detectar cualquier padecimiento en los riñones de forma precoz y cuando aún hay tiempo para solventar la situación o para retrasar lo inevitable.
El 10% de la población mundial sufre de alguna enfermedad renal crónica, pero no suelen darse cuenta hasta que el problema ya se encuentra bastante avanzado y los únicos caminos que les quedan por transitar es la diálisis o un trasplante de riñón.
Cuando estos órganos se enferman, van perdiendo gradualmente sus funciones, los desechos y los líquidos empiezan a acumularse en el cuerpo.
Si se detecta a tiempo, el deterioro de la función renal y el riesgo de complicaciones asociadas se pueden retrasar e incluso detener. Por el contrario, si no se detecta precozmente, aumenta el riesgo de insuficiencia renal y de necesitar un tratamiento de reemplazo para sobrevivir. La diálisis y el trasplante renal son terapias de sustitución renal que buscan suplir el funcionamiento normal de los riñones.



