El Día del Vecino se festeja en Argentina desde el año 1959, pero no es hasta 1990 que se instituyó por decreto, en Buenos Aires esa misma fecha como “Día del Vecino Participativo”. La intención es destacar la importancia del trabajo mancomunado entre las organizaciones barriales, los vecinos y el Estado. De este modo, cada año se suelen distinguir a los vecinos destacados de cada barrio.
En sus orígenes, quien promulgó esta celebración fue Romeo Raffo Bontá. Desde la Asociación Vecinal de Villa del Parque, Raffo Bontá buscó evocar el aniversario de la segunda fundación de la Ciudad de Buenos Aires destacando la labor de sus habitantes.
Otros países de América Latina y el mundo también consideran importante dar un lugar a los vecinos celebrándolos con una efeméride. Tal es el caso de México, que elige cada 15 de agosto para el “Día del Buen Vecino”.
En Europa, cada 28 de mayo se celebra el “Día Europeo del Vecino”, gracias a una iniciativa del gobierno de París, establecida en el 2000. A partir de esa fecha miles de ciudadanos europeos participan de los eventos que se realizan en su honor.
Por lo general, en el Día del Vecino se consagra al vecino destacado por su labor como ciudadano en la comunidad y en el sector geográfico que habite.



