El Gobierno de Israel confirmó la muerte del comandante de la Armada iraní, Alireza Tangsiri, en un ataque aéreo en la ciudad portuaria de Bandar Abbas.
Tangsiri era considerado responsable del bloqueo del estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave para el tráfico de petróleo mundial.
El Ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció que el ataque fue un “mensaje” a la Guardia Revolucionaria Islámica y advirtió que Israel continuará operando en Irán hasta lograr sus objetivos. La operación se produjo en un momento de alta tensión en la región, con Irán bloqueando el estrecho de Ormuz y Estados Unidos e Israel atacando objetivos iraníes.
El bloqueo del estrecho de Ormuz ha generado un impacto significativo en los mercados internacionales, con un aumento en los precios del petróleo y las primas de riesgo asegurador para navegar por la zona. Analistas comparan la situación actual con la crisis petrolera de 1973.
La muerte de Tangsiri se suma a una serie de bajas de alto perfil en la región, y se espera que la tensión entre Israel e Irán continúe escalando. Irán ha amenazado con atacar objetivos civiles estratégicos en los países aliados de Israel y con extender el bloqueo al estrecho de Bab al-Mandeb, en el mar Rojo.
El estrecho de Ormuz es un punto clave para el tráfico de petróleo mundial, y el bloqueo ha afectado a la circulación del 20% del petróleo mundial. La situación en la región es volátil, y se espera que la tensión continúe en los próximos días.



