Compartimos el Documento de Trabajo N°16 de la Serie para el Cambio Estructural: “Del litio a la batería: análisis del posicionamiento argentino”, que explora acerca del potencial posicionamiento de Argentina en la cadena del litio.
El litio se encuentra en la actualidad en el centro del debate y no es para menos. Este mineral, liviano y altamente reactivo, es el insumo fundamental, transversal e irremplazable en la nueva revolución tecnológica en ciernes.
Desde el lanzamiento en 1991 de las primeras baterías de ion litio en las videocámaras de Sony, hubo una rápida expansión a una infinidad de dispositivos. La revolución de las telecomunicaciones no habría sido posible sin baterías livianas y potentes.
La imperiosa necesidad de reducir emisiones de carbono para mitigar el cambio climático las ha puesto nuevamente en el centro de la escena ya que el desarrollo de baterías de nueva generación, más potentes y a un costo cada vez más bajo, permite su mayor utilización en vehículos.
En 2020, los vehículos eléctricos alcanzaron una excepcional participación del 4,4% en las ventas globales, pero se espera que la sustitución se acelere en la medida que alcancen (y superen) la paridad de costos con los tradicionales vehículos a combustión interna.
En el futuro, las baterías de ion litio serán predominantes en la industria del transporte y alcanzarán muchos otros usos, haciendo prever que la demanda se quintuplique en los próximos diez años.
A pesar de ser uno de los elementos más abundantes en la naturaleza, por su alta reactividad química no es posible encontrarlo en estado puro. Por lo tanto su extracción tiene lugar únicamente en yacimientos donde se encuentra en las concentraciones más elevadas.
Los principales depósitos de salmuera se ubican en el denominado Triángulo del Litio, integrado por Argentina, Chile y Bolivia. Estos países representan más del 95% de los recursos en salares y alrededor del 58% de los recursos globales de litio.
Argentina participa con el 7,6% de la oferta mundial de litio, exportando desde dos salares en Jujuy. Estos aportaron entre US$ 130 y US$ 275 millones en exportaciones durante los últimos años.
La ampliación de estos proyectos y la construcción de un tercero -ya en marcha-, permite prever que la producción local se triplicará. Esto se traduciría en una suba de las exportaciones, que podría multiplicarse si comienza la construcción de otros proyectos avanzados.
El debate actual -en Argentina y el mundo- se centra en cómo aprovechar de la mejor manera los activos estratégicos disponibles en cada país, territorio y región, para insertarse en la nueva cadena de valor que el litio y sus baterías están construyendo a nivel global.



