Un balance muy positivo dejó para la provincia de Jujuy el reciente período festivo del 12 de octubre de 2026, tras concretarse la llegada de 17.744 visitantes que dinamizaron la economía local.
Durante estos días de descanso, la ocupación en los establecimientos de hospedaje promedió un 73,86% sobre una capacidad disponible de 12.891 plazas distribuidas en 435 alojamientos. La actividad en su conjunto derivó en un movimiento económico superior a los $4.818.000.000, habiéndo registrado un total de 31.737 pernoctaciones a lo largo del territorio jujeño.
Al examinar el comportamiento por regiones, la Quebrada de Humahuaca volvió a destacarse como el principal motor de atracción, rebasando el 84% de plazas ocupadas con un registro exacto del 84,43%. En el desglose por localidades, Purmamarca lideró la preferencia del público al alcanzar un 86,1%, seguida muy de cerca por Tilcara con un 85,5%, en tanto que Maimará y la ciudad de Humahuaca se ubicaron en un 81,9% y 78,6% respectivamente. Por su parte, la zona de Los Valles registró un nivel de actividad del 72,94%, con la capital San Salvador rondando el 75,4%, mientras que en las Yungas la media global fue del 49,79%, sobresaliendo San Francisco con un 59,2%, Libertador General San Martín con el 52,8% y San Pedro con el 52,3%. La región de la Puna, en tanto, cerró la medición con una marca del 36,76%.
El informe sectorial detalló además que el tiempo de permanencia media de los viajeros fue de 1,79 noches, complementado con un desembolso diario estimado en $151.837 por cada turista. Del volumen global de pernoctes contabilizados, 19.042 tuvieron lugar en alojamientos debidamente formalizados y 12.695 se dieron en plazas no empadronadas, segmento que representó el 40% del total. Ante estas cifras, el ministro de Cultura y Turismo provincial, Federico Posadas, remarcó la trascendencia del flujo económico logrado, al tiempo que enfatizó la necesidad de evaluar tanto la marcada disparidad entre regiones como la permanencia media inferior a los dos días a la hora de diseñar las futuras estrategias de promoción para el destino.
A la oferta paisajística habitual se sumaron eventos de gran convocatoria cultural y deportiva que impulsaron el movimiento regional, entre los cuales sobresalió el tradicional concurso de caballos peruanos de paso. Esta cita ecuestre, caracterizada por la hospitalidad local y la concurrencia de aficionados a la disciplina, puso en valor la labor de la filial jujeña conducida por Guillermo Marenco. Su gestión fue distinguida por la entidad matriz de la actividad con sede en Perú, destacando el trabajo continuo de posicionamiento que ha transformado a los certámenes locales en una de las fechas más convocantes de la agenda técnica de la especialidad.



