La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó el segundo Paro Nacional, que se llevará a cabo el jueves 9 de mayo.
Se trata de la segunda jornada de fuerza, que se realiza en los cinco meses de gestión del Gobierno de Javier Milei. Durante la jornada de hoy, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), realizará múltiples asambleas, lo que parará el sistema de transporte.
Por su parte, el martes las organizaciones sociales nucleadas en la UTEP, marcharán en contra de las medidas económicas del gobierno, y el jueves se realizará el Paro Nacional de la CGT.
Sobre la media sanción que obtuvo la Les Bases en Diputados, el Secretario General de Camioneros, Pablo Moyano, pidió al Gobierno que entienda “de una vez por todas que este modelo económico no va más” y que la central obrera seguirá adelante con el plan de lucha: “Rechazamos el tratamiento que se le va a dar a la Ley Ómnibus los próximos días en el Senado y la implementación del impuesto al trabajo, que va a afectar a muchas compañeras y compañeros de Camioneros”.
“La idea es que el próximo paro general sea masivo y que el gobierno entienda que tiene que cambiar este modelo que tanto daño le está causando a la gran mayoría de los argentinos. Está dañando a los jubilados, a las jubiladas y fundamentalmente a los trabajadores”, sostuvo el dirigente gremial.
El titular de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad de Argentina (FATSA), Héctor Daer sostuvo que desde el gobierno nacional no “les dijeron cómo se van a resolver los problemas de achique del Estado” ni qué van a hacer con las “privatizaciones”.
“Es ilógico pensar que, en un país con estas desigualdades, destruir los sindicatos es el camino. A lo único que puede llevar es a más desigualdad. Por eso defendemos la movilidad social ascendente, la escuela y la universidad pública”, manifestó Daer.
Por su parte, el Vocero Presidencial, Manuel Adorni, remarcó que la central sindical no hizo ninguna huelga general durante la gestión de Alberto Fernández. “El sindicalismo hoy es difícil de entender, por cuestiones que se queja, moviliza y para. Estuvieron muchos años en silencio. Uno no entiende muy bien cuándo el sindicalismo duerme y cuándo se despierta. Está falto de sentido común, es una situación rara”.



