Escándalo e incidentes en Brasil, en una noche histórica. Boca Juniors le marcó dos goles a Atlético Mineiro, uno en cada partido, pero el VAR le anuló ambos y así finalizaron 0-0 ambos encuentros. Finalmente, cayó por penales en la revancha y el equipo dirigido por Miguel Ángel Russo fue eliminado en octavos de final de la Copa CONMEBOL Libertadores con mucha polémica. Y terminaron la noche con algunos integrantes del plantel y la delegación declarando en la comisaría de Belo Horizonte, para quedarse finalmente en Brasil y regresarán el miércoles a Buenos Aires.
La noche de Boca Juniors estuvo lejos de terminar en el campo tras la eliminación por penales frente al Mineiro en la Copa Libertadores. El club argentino se vio envuelto en una batalla de campo en los vestuarios del Mineirão, y tenía en un principio a dos jugadores identificados por la policía por delitos de daño a la propiedad.
El club, sin embargo, decidió que todo el plantel fuera a la comisaría para acompañar a los futbolistas e integrantes del Consejo de Fútbol del club implicados. El defensor peruano Zambrano y el delantero colombiano Villa fueron algunos de los marcados por la Policía militar para explicar sus acciones en un primer momento.
Se supo más tarde que fueron imputados ocho integrantes del plantel de Boca: además de Villa y Zambrano, figuran Izquierdoz, Rojo, García, más Cascini y Bermúdez, del Consejo de Fútbol, y Gayoso, entrenador de los arqueros.
Durante la pelea, habrían escupido y agredido a los policías, además de haber destruido partes del Mineirão y en algunas imágenes se pudo ver a los jugadores de Boca lanzando rejillas de protección. Las fuerzas de seguridad emprendieron acciones ante los argentinos.



