Según datos oficiales del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) la economía cayó en marzo un 1,8%.
La actividad económica cayó en marzo por primera vez en casi un año en la variación mensual, pese a que volvió a subir con fuerza en la comparación interanual. Algo que, también, puede estar influido por la baja base de comparación tras la fuerte contracción de comienzos de 2024.
Así lo reveló ayer el INDEC, al publicar el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de marzo, previo a la confirmación del acuerdo con el FMI y el nuevo esquema cambiario, con la eliminación del cepo para las personas.
El retroceso respecto de febrero se dio en medio de los cuestionamientos, tanto desde el FMI como de muchos economistas, al «crawling peg» del 1% mensual que venía aplicando el Banco Central (BCRA) para el precio del dólar, que estaba profundizando persistentemente el atraso cambiario.
En marzo, la producción de automóviles se desplomó un 22,6% mensual, los despachos de cemento cayeron un 12,9% y la fabricación de hierro bajó un 11,9%; también se registraron caídas en la demanda eléctrica, en la cantidad de escrituras en la Ciudad de Buenos Aires y en la faena vacuna.
A pesar del freno en marzo, los datos interanuales siguen mostrando crecimiento gracias a la baja base de comparación del año pasado. En ese sentido, el EMAE creció un 5,6% en relación con marzo de 2023 y acumuló en el primer trimestre del año una suba del 6,1%, este rebote estuvo impulsado principalmente por el comercio (+9,3%), la intermediación financiera (+29,3%) y la industria manufacturera (+4,2%).



