Laura Fernández se impuso en las Elecciones Presidenciales de Costa Rica, convirtiéndose en la nueva Presidenta del país.
Con el 53,01% de los votos, la candidata del Partido Pueblo Soberano logró una victoria contundente en la primera vuelta, evitando así el balotaje.
Fernández, de 39 años, se presentó como la “heredera” del Presidente Rodrigo Chaves, y su campaña se centró en la continuidad del proyecto oficialista. Su principal rival, Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional, obtuvo el 30,06% de los votos.
La elección se llevó a cabo con una participación estable y transparente, según el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Unos 3.700.000 de ciudadanos estuvieron habilitados para elegir al sucesor de Chaves entre 20 candidatos.
Con su victoria, Fernández se convierte en la segunda mujer en ocupar la presidencia de Costa Rica. Su gobierno se centrará en la seguridad y la lucha contra el narcotráfico, siguiendo el modelo de su predecesor.
La Presidenta electa ha prometido un gobierno de diálogo y conciliación, a pesar de su campaña de “mano dura” contra el crimen organizado. Su partido, Pueblo Soberano, obtuvo 30 de los 57 escaños en la Asamblea Legislativa.
Fernández asumirá el cargo el 8 de mayo, y su gobierno buscará implementar reformas estructurales para abordar la crisis de seguridad y económica del país. Su victoria marca un quiebre profundo en la tradición política de Costa Rica.



