La Ley Bases y el paquete fiscal se aprobaron en el Congreso de la Nación, sus modificaciones impactan en el mercado de los alquileres, al impuesto de Bienes Personales y la expectativa del blanqueo.
La Ley Bases se aprobó con 147 votos positivos y 107 negativos, mientras que el paquete fiscal lo hizo con 136 votos positivos, 116 negativos y 3 abstenciones. Además, se votó la reposición del capítulo sobre Bienes Personales, que se aprobó con 134 afirmativos, 118 negativos y 3 abstenciones.
En el mercado inmobiliario, los cambios tratados en el paquete fiscal, hay un beneficio para monotributistas que son propietarios y ofrecen su inmueble en alquiler. Dado que en el paquete fiscal el máximo de facturación para el monotributo subió a $68.000 (anuales) para la categoría más alta, que antes quedaba fuera del monotributo, ya que la facturación del alquiler hacía que superara el tope, podrán mantenerse en el régimen del monotributo y tener un menor costo menor que en el régimen general.
Si el propietario es monotributista, el alquiler queda exento del IVA, más allá del destino que le dé el locatario. Mientras que si el propietario es responsable inscripto, el alquiler está exento del IVA si el inmueble se destina a casa, habitación del inquilino y su familia (es decir, que el locatario utiliza el inmueble para habitar con su familia), pero debe pagar el IVA si no encuadra en esa situación.
La aprobación de Bienes Personales modificó el piso mínimo no imponible, que pasó de $27.377.408,28 a $100.000.000. Esto generará que menos personas paguen este impuesto. A su vez, actualizó el piso de ese tributo relativo a inmuebles destinados a casa habitación de $136.887.041,42 a $350.000.000.
Además, se redujo la alícuota, que se aplica una vez que se supera el mínimo no imponible, de 1,75%, para bienes en el país, y de 2,25%, para bienes en el exterior, a un rango que va del 0,5% a 1,5%, y se eliminó la discriminación entre ambos tipos de bienes (en el país y en el exterior).
La reforma también incluye la posibilidad de hacer un pago anticipado, para los bienes que ya estaban declarados, en el que se podrá hacer un pago unificado que saldará el impuesto por cinco años (los períodos 2023, 2024, 2025, 2026 y 2027) a tasa preferencial (0,45%) y congelando su patrimonio. Además, promete “estabilidad fiscal” hasta 2038.



