Según el informe de Cátedra Fundación Randstad-UOC de Discapacidad, Empleo e Innovación Social, el avance de la tecnología perjudica a la empleabilidad de personas con discapacidad.
Lo que se supone que se creó para “asistir” o “acompañar” al ser humano, está afectando a miles de personas por otro lado. El imparable avance de la tecnología ha puesto sobre la mesa el problema de la empleabilidad de las personas con discapacidad.
La presencia de robots que facilitan el trabajo, a la vez suponen un arma de doble filo que atentan contra la empleabilidad. Así lo muestra un informe publicado por la Cátedra Fundación Randstad-UOC de Discapacidad, Empleo e Innovación Social. Según el informe, “el avance de la tecnología trae consigo la eliminación de puestos de trabajo, al sustituir a los empleados por robots ”. El análisis demuestra cómo los recientes avances tecnológicos y digitales están eliminando las ofertas de trabajo de sectores como el de los servicios, en los que suele concentrarse el mayor número de personas con discapacidad. El estudio expone que casi 9 de cada diez puestos de trabajo, concretamente el 87%, a los que pueden optar las personas con discapacidad se ven amenazados por el imparable avance del proceso tecnológico. El mayor problema se encuentra en que muy pocos tienen relación con las “tendencias internacionales” sobre la creación de nuevos empleos, “que apuntan a una mayor demanda de trabajos relacionados con la economía verde, la economía de datos, la inteligencia artificial y la economía del cuidado, así como nuevos perfiles de ingeniería, desarrollo de producto y la nube”, explican los autores del estudio. Cualquier avance debe ir de la mano de un incremento de la formación tecnológica, pero sobre todo de la eliminación de las barreras sociales y los prejuicios que muchas veces juegan en contra del progreso.



