Bomberos y voluntarios luchaban ayer sin descanso contra las llamas que asolan el norte de Argelia, en el primer día de duelo nacional decretado para honrar a las más de 70 personas que han muerto en estos incendios reavivados por el calor extremo que asola de punta a punta el Mediterráneo.
Vegetación carbonizada, ganado moribundo y pueblos sitiados: los incendios han sembrado la desolación a su paso por la región de Cabilia. Según informaciones recogidas por el diario Tout sur l’Algerie , 69 de los fallecidos en una misma localidad, Tizi Uzu. Al menos 30 de ellos eran militares.
En la costa norte del Mediterráneo, Grecia y Turquía han sido los países más afectados en las últimas dos semanas. Tras días de incendios de los que aún se recuperan, ahora vuelven a estar en alerta por temperaturas histórica.
La ligera caída de la temperatura y las lluvias, aunque breves, han ayudado en la isla de Eubea, la más golpeada por el fuego, donde los bomberos se centran en sofocar rebrotes. Las primeras estimaciones apuntan a 90.000 hectáreas quemadas en todo el país, un desastre ecológico sin precedentes.
Sicilia es otro de los focos de preocupación por las elevadas temperaturas. La ciudad de Siracusa, al sur de la isla, alcanzó el miércoles los 48,8 grados, dato que, a falta de ser confirmado, supondría un nuevo récord en Europa tras los 48 grados de Atenas en 1977.



