La manzana es una fruta que se puede consumir durante todo el año, es fácil de almacenar y transportar, puede comerse con cáscara.
Además de su riquísimo sabor la manzana tiene múltiples beneficios para la salud.
Las manzanas son ricas en quercetina y pectina, dos sustancias que aportan múltiples beneficios para la salud a las cuales se les atribuyen muchos beneficios para la salud. La quercetina es un flavonoide, un tipo de sustancia química vegetal natural que tiene efectos antioxidantes y antiinflamatorios, mientras que la pectina es un tipo de fibra soluble que puede ayudar a prevenir el estreñimiento, entre otras cosas.
Una porción de manzana proporciona 95 calorías, 0 gramos de grasa, 1 gramo de proteína, 25 gramos de carbohidratos, 19 gramos de azúcar (natural) y 3 gramos de fibra, por lo que brinda gran sensación de saciedad.
Consumir manzanas de manera cotidiana ofrece los siguientes beneficios:
- Regula los niveles de azúcar en sangre: Comer alimentos ricos en fibra y bajos en azúcar, como manzanas, mantiene estables los niveles de glucosa.
- Reduce el colesterol: Se sabe que tener niveles elevados de colesterol es un importante factor de riesgo de enfermedad cardíaca. Y en este punto, los antioxidantes y la fibra de las manzanas son una combinación ideal para ayudar a reducir esos valores.
- Reduce la presión arterial: La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para los accidentes cerebrovasculares y los ataques cardíacos, y bien sabidos son los efectos de una dieta saludable en el control de la presión arterial alta.
- Alivia la inflamación: La inflamación es una de las formas en que el cuerpo combate las enfermedades, y cada vez más evidencia asegura que la inflamación continua y duradera causada entre otras cosas por una alimentación rica en ultraprocesados causa daños en la salud a largo plazo. Las manzanas contienen sustancias antiinflamatorias, principalmente fibra y quercetina, que reduce la inflamación, especialmente en el sistema respiratorio.