La alimentación saludable es fundamental para controlar la diabetes tipo 2.
Las frutas contienen un azúcar natural que se llama fructosa. Cuando una persona come fructosa, el hígado la descompone rápidamente, lo que provoca un aumento en los niveles de azúcar en la sangre.
Las frutas también contienen fibra, que puede ayudar a desacelerar la digestión del azúcar y prevenir los picos de azúcar en la sangre. Debido a que la fructosa en la fruta está acompañada de fibra, no causará un aumento tan alto de azúcar en la sangre como lo haría comer alimentos con azúcares agregados, como los dulces.
Además, la fibra tiene muchos beneficios para la salud, como la reducción de la glucosa en ayunas y la hemoglobina A1C en personas con diabetes.
Las frutas son una excelente alternativa a otras formas de azúcar para las personas con diabetes que desean medir sus niveles de azúcar en la sangre, pero también quieren disfrutar de algo dulce.
El índice glucémico (IG) es una herramienta útil para elegir qué frutas comer si tiene diabetes. El IG clasifica los alimentos según la rapidez con la que afectan los niveles de azúcar en la sangre.
Las frutas con un IG más alto pueden hacer que su nivel de azúcar en la sangre aumente rápidamente en comparación con las frutas con un IG más bajo. Entonces, las frutas con un IG más bajo son mejores para alguien con diabetes.
El sistema de clasificación de IG es el siguiente:
- IG bajo: 1 a 55
- IG medio: 56 a 69
- IG alto: 70 y más
Algunos ejemplos de frutas con IG bajo incluyen:
- Manzanas (36)
- Zarzamoras (25)
- Cerezas (22)
- Toronjas (25)
- Naranjas (47)
- Fresas (40)



