Según los expertos, el desayuno es una de las comidas más importantes del día y debe ser consumido a su debido tiempo con los alimentos adecuados. La falta de esta comida puede llevar a ayunos prolongados que generan un mayor riesgo de obesidad.
Un desayuno saludable debe contener carbohidratos complejos, frutas, pequeñas cantidades de azúcares simples, proteínas y grasas de buena calidad. Entre los alimentos recomendados, se incluyen cereales integrales sin azúcar, panes integrales o de centeno, avena o salvado de avena, frutas enteras, miel, leches y yogures descremados, huevos, jamón cocido, palta, semillas de lino, de sésamo o de chía, y frutas secas.
Según la licenciada en Nutrición Adriana Immerso, algunos ejemplos de desayunos saludables son yogur con frutos rojos y avena, tostadas de pan integral con queso descremado y miel, panqueques de avena y clara de huevo con frutas y almendras, y tostadas de pan de centeno con queso descremado y jamón cocido natural.
Si bien el pan integral es recomendable para el desayuno, es importante tener en cuenta que el resto de las comidas del día deben estar ajustadas a nuestra actividad diaria y objetivos físicos para mantener una buena salud.



