Fue un lindo partido de fútbol el que regalaron River y Atlético Mineiro. O tal vez lo más ajustado sería decir que fue interesante el duelo. Porque River se pareció más al River de Gallardo y porque el Galo demostró en el Monumental porque fue le mejor de la fase de grupos y porque es el puntero del Brasileirao. Es un equipo trabajado el de Cuca, que pudo desplegarse mucho más de lo que lo hizo en la serie ante Boca. Es probable que la explicación sea porque River es un elenco más generoso con el espectáculo, que especula menos y ataca con convicción aún a riesgo de quedar mal parado en defensa.
Jugó River y perdió otra vez. Le cuesta responder al equipo. Pero tendrá revancha el próximo miércoles.



