Rusia atacó Ucrania con la cifra récord de 728 drones durante la noche, poco después de que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometiera enviar más armas defensivas a Kiev y dirigiera una crítica inusualmente directa al Presidente de Rusia, Vladímir Putin.
Además, las Fuerzas Armadas rusas dispararon siete misiles de crucero y seis misiles balísticos Kh-47M2 Kinzhal. El ataque fue tan intenso que la vecina Polonia desplegó sus aviones y los de sus aliados para garantizar la seguridad del espacio aéreo polaco.
Parte del ataque nocturno ruso tuvo como objetivo una región occidental cercana a Polonia, miembro de la OTAN. La ciudad noroccidental de Lutsk, a unos 200 kilómetros de Polonia, fue el objetivo principal, según Zelenski, que enumeró otras 10 provincias del país donde también se registraron daños.
Los habitantes de Kiev y otras ciudades importantes pasaron de nuevo la noche en refugios antiaéreos, incluidas las estaciones de metro. El Presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, calificó el ataque ruso de “ataque demostrativo”. “Sucede, justo ahora, cuando ha habido tantos intentos de lograr la paz y el alto el fuego, y solo Rusia lo rechaza todo. Otra prueba de que se necesitan sanciones: dolorosas sanciones contra el petróleo, que ha estado alimentando la maquinaria bélica de Moscú durante más de tres años de guerra”.
Las unidades de defensa aérea ucranianas destruyeron casi todos los drones, incluso mediante sistemas de interferencia electrónica, dijo la fuerza aérea de Ucrania en la aplicación de mensajería Telegram.



