Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania horas antes de una reunión clave en Ginebra, con 29 misiles y 396 drones, según la Fuerza Aérea ucraniana.
El ataque incluyó misiles de crucero Kh-101, Iskander-K e Iskander-M, así como drones de ataque Shahed de fabricación ruso-iraní.
Las defensas aéreas ucranianas lograron derribar 24 misiles de crucero y 367 drones, pero no pudieron interceptar los cuatro misiles balísticos. El ataque impactó 13 localidades diferentes de Ucrania y tuvo como principal objetivo el sistema energético del país.
Tres trabajadores energéticos murieron en el ataque, y nueve personas resultaron heridas, incluidos niños. El Presidente Volodímir Zelensky advirtió sobre la magnitud de la ofensiva y pidió sanciones y apoyo militar inmediato para Ucrania.
El ataque ruso complica cualquier posibilidad de acuerdo en las negociaciones de paz en Ginebra. El Kremlin descartó resultados para el primer día de conversaciones tripartitas en Suiza.
La situación en Ucrania sigue siendo tensa, con la población civil sufriendo las consecuencias de la guerra. El Presidente Zelensky enfatizó la necesidad de justicia y fortaleza en la respuesta internacional.
Mientras tanto, Polonia prepara un reclamo de reparaciones de guerra contra Rusia por los daños causados durante la ocupación soviética. La administración de Donald Tusk encargó la documentación de los perjuicios causados bajo el dominio soviético, en un contexto marcado por tensiones diplomáticas con Moscú.
La comunidad internacional sigue observando la situación en Ucrania con preocupación, y se espera que se tomen medidas para abordar la crisis humanitaria y buscar una solución pacífica.



